La denuncia social y la fotografía artística, combinación perfecta

Sé que muchas veces estas dos definiciones, estas dos ramas de la fotografía parecen muy antagónicas, una muy basada en la denuncia, en enseñar lo malo o lo feo que hay en el mundo, enseñar la realidad más cruda frente a la otra basada en la armonía, la belleza, lo surrealista… sin embargo mezclar ambas puede llevar a un fin más que satisfactorio, transmitiendo una idea inicial, una denuncia social desde un marco estético y creativo.

¿Por qué hacerlo así?

Creo que nos han acostumbrado mucho a las imágenes crudas y reales de tal manera que estamos en parte ‘inmunizados’ y parecemos no reaccionar a veces hasta que hay un, digamos, ‘envoltorio’ novedoso, creativo, que capta nuestra atención y que nos lleva a interesarnos por el mensaje final de la obra.

En un mundo cambiante donde nos bombardean constantemente con imágenes y vídeos de atrocidades o donde la sensibilidad del espectador ante imágenes muy cruentas o directas le hace volver la vista ante los problemas, llevar a cabo una denuncia social desde un plano más artístico puede hacer reflexionar más a las personas.

Yo por ahora he hecho dos claras series de denuncia social desde el terreno artístico:

 

La toxicidad del ser humano (Patrón de conducta tipo A)

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Para los que lo desconozcan el patrón de conducta tipo A es un patrón de conducta estudiado por la psicología por su relación potencial entre él y los infartos. Personas adictas al trabajo, tiburones humanos, personas que comen rápido y mal, no duermen bien  y están obsesionados con el éxito laboral o económico. La clásica imagen del ejecutivo agresivo que sólo quiere avanzar en su mundo profesional sin ser consciente del deterioro de su salud o de su entorno. La toxicidad del ser humano, de su necesidad de avanzar en su mundo incluso a costa del propio mundo, un traje con corbata como un escudo que te separa del mundo y que te convierte en un tirano para él y para ti mismo.

 

Cuando un bosque se quema, se mueren sus hadas

 

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Esta es una sesión bastante más personal. Yo soy una persona bastante fría, controlo mucho mis emociones, pero ver un bosque quemado es algo que me hace saltar las lágrimas. Este es un lugar muy conocido para mí, y por suerte el incendio fue pequeño y rápidamente controlado, pero no en todas partes se tiene tanta suerte. 

En este caso fue la irresponsabilidad de un vecino quemando hierbas secas lo que provocó el incendio. Una irresponsabilidad que mató árboles, plantas y animales y dejó una gran mancha negra en un pequeño pueblo agricultor.

 

La creatividad no tiene por qué estar reñida con mostrar las realidades y errores (y horrores) del mundo. ¿Y vosotros? ¿Tenéis fotografías así?

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Sesión Coralie y los leds

Muchos sois los que me habéis preguntado sobre la iluminación en la sesión de Coralie, os voy a contar un poco la serie de catastróficas desdichas por las que pasamos ese día y a daros algunos consejos de iluminación.

Ya hice una entrada de ‘iluminación de andar por casa’ con las iluminaciones sencillas que suelo utilizar en mis sesiones, pero en aquel entonces no tenía las luces led que ahora sí tengo para poder hacer unas fotos diferentes. 

Estas luces led son una tira adhesiva con leds muy pequeñas que he pegado a lo largo de mi cama (que es de forja) tienen un mando para encenderlas y apagarlas y diferentes combinaciones de colores (hasta 65) y no me costaron más de diez euros.

 

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Aquí tenéis una foto de cómo tengo montado el set con las luces y de cómo es el mando.

El día de la sesión pasó todo lo que podría pasar. 

Yo tengo iluminación en casa de muchos tipos, pero ninguna profesional ni de suficiente magnitud como para montar un estudio fotográfico, así que voy improvisando con las que tengo aunque contando siempre con la luz natural. Por desgracia, este día, Coralie llegó mucho más tarde de lo esperado y además se nubló, se nubló MUCHO, las dos nos empapamos en nuestro viaje desde el metro hasta mi casa. Así que al llegar nos encontramos que no había prácticamente nada de luz natural, así que improvisamos un par de sesiones, aunque la que más me gustó fue la que hicimos con la iluminación led.

En la imagen también se puede apreciar que tengo un dosel, ese dosel fue el que nos ayudó a hacer esta foto

 

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En esta foto las luces no se aprecian tanto, pero fue gracias a la iluminación uniforme que dieron a través del dosel que pudimos conseguir hacer esta foto en la que como única fuente de luz teníamos los leds y el flash de la cámara (el integrado), gracias a las leds evitamos las luces duras y las sombras.

En esta otra fotografía 

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Sí podemos apreciar más la iluminación, sobretodo en los ojos de la modelo y en la sensación de ‘iluminación radial’ (para entendernos) en la que podemos percibir cómo la luz llega desde todos los ángulos evitando sombras indeseadas y dándole un toque un poco mágico al retrato.

 

Como os digo, es muy recomendable tener este tipo de luces a la hora de hacer fotografías, además, como van en una cinta adhesiva podemos pegarlas a cualquier objeto, mueble, pared… lo que queráis. Las hay de diferentes longitudes y pueden proyectar luz de diferentes colores, incluso luz cambiante.

Y como siempre, sabed que podéis hacerme todas las preguntas que queráis sobre fotografía, sobre retoque o sobre mi trabajo en fotografía, que estaré encantada de contestaros a las dudas en mi blog y además, si hacéis fotos siguiendo los consejos que os doy, estaré encantada de verlas y, por qué no, publicarlas aquí también.

 

😀